No. Esta licitación se llevará a cabo mediante un Concurso de Ideas, de Proyectos Sociales, abierto a grupos de cualquier parte de España. La EMV, además de facilitar los suelos para esta finalidad, desea apoyar a 4 grupos, organizando los Talleres de formación necesarios para sacar adelante estas iniciativas colaborativas. Los empadronados (al menos 2 años) en Rivas tienen prioridad para inscribirse a los Talleres Con este apoyo a 4 grupos, la EMV y el Ayuntamiento garantizan que al menos 4 propuestas, de las que se presenten al concurso, alcancen la solvencia mínima requerida.
Véase el punto número 2 del documento “LEO Y ACEPTO”, y las preguntas y respuestas 3 y 4 de la dinámica llevada a cabo en la presentación. El edificio se mantiene siempre propiedad de la Cooperativa, para asegurar su finalidad social en el tiempo y evitar la especulación.
Las parcelas se cederán a los adjudicatarios, por un período de 75 años, a cambio de un canon social, escalonado en el tiempo. Al final del periodo el edificio pasa a ser de propiedad municipal. Por tanto, las Aportaciones de Capital (AC), se verán anualmente depreciadas una cantidad igual a AC/75años. Como en cualquier cooperativa, las Aportaciones Reembolsables de Capital se recuperan al salir de ella, con arreglo a las normas que establecen la ley y los estatutos.
En general, cualquier persona que tiene vida independiente, en una casa propia o en alquiler, y dispone de una pensión, se puede costear un cambio de domicilio, en condiciones similares a las de partida. Por eso, las comunidades han de establecer su propio “rango presupuestario” o capacidad económica en conjunto, para ajustarse a sus posibilidades reales. También este sistema les servirá para establecer qué capacidad económica tienen para las estrategias de apoyo a las personas en situación de dependencia
Estas cooperativas no son de viviendas, sino Equipamientos de Bienestar Social, y de ahí que se evalúe en este proceso su destino social, tanto hacia los residentes como hacia la vecindad. Las cooperativas en sus estatutos establecerán un compromiso de apoyos (véase punto 3 del documento “LEO Y ACEPTO”) que las configuran como equipamientos.
Al final del proceso se repercute por “vivienda” (Unidad Residencial), pues son necesarios para su consecución. No obstante, los importes los adelantan las personas que los aprovechan, y no puede delegarse su asistencia a los mismos.
Desde el principio, para ser partícipe de las decisiones que se van tomando e ir formando parte de un grupo de personas con objetivos e intereses comunes, formando una comunidad.
Construir un proyecto de vida con otras personas, con especial enfoque a el envejecimiento activo, la prevención de la dependencia y el fomento de la autonomía personal. Conseguir un equilibrio entre mi vida privada y lo comunitario, con valores de solidaridad, cooperación y apoyo mutuo.
La cooperativa y la cesión de uso son elementos centrales para el sostenimiento del proyecto, la autogestión y la comunidad que permanecen durante toda la vida del proyecto.
Las viviendas no se venden. La cooperativa, en base a unos estatutos y un reglamento de régimen interno, es la que decidirá qué personas entran en régimen de cesión de uso. No puedo venderla, puesto que la propiedad de todos los espacios construidos es de la cooperativa, pero puedo desistir del derecho de uso y recuperar mi inversión inicial.
- No, este planteamiento choca con el principio de “Autonomía” y “Envejecimiento Activo” donde es imprescindible que las personas sigan desarrollando sus actividades cotidianas y donde establezcan ellas mismas la forma de satisfacer sus necesidades y deseos, y con qué recursos.
No, las ayudas mutuas, el co-cuidado, y las acciones de voluntariado y solidaridad interna son relevantes, e inherentes al modelo colaborativo. No, los grupos adquieren el compromiso de diseñar estrategias, además del apoyo mutuo y la solidaridad interna que decida el grupo, destinadas a que los residentes que lo deseen puedan vivir integrados en la comunidad y con dignidad hasta cualquier nivel de dependencia, y hasta el final, sobre un modelo atención integral y centrada en la persona.
Va a ser el propio grupo quien decida, de manera democrática, cómo vamos a vivir, con el apoyo técnico necesario para generar un co-diseño accesible, adaptado y sostenible a largo plazo.
Un comedor y cocina comunes para facilitar la interacción vecinal, grandes jardines, espacios polifuncionales para el desarrollo físico y personal y Aquellos espacios comunes que los grupos decidan priorizar con un buen estudio técnico de viabilidad y sostenibilidad, y con unidades habitacionales suficientes para la autonomía y la independencia personal.